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viernes, 5 de junio de 2009

Correo Delicado

A veces, con esto de los correos masivos de publicidad que realizan algunas empresas (previa autorización, no como spam), hay que tener cuidado. O al menos cierto control, para evitar coincidencias que puedan resultar de mal gusto...

Y sino que se lo pregunten a los de Iberia, que ayer, 4 de Junio, me envían a mi correo uno de estos e-mails, con fecha del 28 de Mayo... Sobran las palabras (click para ampliar).



Curioso que envíen este email publicitario tan sólo tres días después de la desaparición del avión de Air France, que precisamente volvía de este destino. "Aprovechese de este momento", dicen. ¿Este momento? ¿Cómo que este momento? ¿Qué momento? ¿El momento después de que un avión procedente de allí haya desaparecido? Claro, como está todo el mundo acojonado, aprovecha, aprovecha... Suena casi como a amenaza, que el eslogan bien podía ser, "A ver si tienes lo que hay que tener"...

Aunque, por otro lado, no me extraña que traten de ofertar este destino estos días, con lo mal que lo hace la competencia... ¡¡Uooooouuuu!!

lunes, 2 de junio de 2008

El Futuro jamás Regresará

Últimamente, y con el reciente estreno de la cuarta de Indiana Jones, parece que está de moda el tema de revivir míticas sagas con secuelas inimaginables. Primero Terminator, luego Rocky y Rambo, ahora Indy... Lógicamente, si hablamos de sagas, a uno se le hacía la boca agua sólo de imaginar que Bob Gale y Robert Zemeckis se decidiesen ellos también a lanzar la secuela de la mejor trilogía de todos los tiempos... Por supuesto, me estoy refiriendo a Regreso al Futuro...


Merecido homenaje.

Pero hace unos días, una noticia nos quitaba las escasas esperanzas que teníamos de ver llegar esta esperadérrima (no encontraba otra palabra mejor) secuela. Efectivamente, según 20minutos (periódico de los buenos, buenos), Regreso al Futuro no continuará. Aunque visto desde otra perspectiva, las declaraciones de Bob Gale tampoco es que sean concluyentes: "Todos hemos visto que se hacen demasiadas secuelas, pero muchas veces uno se pregunta sobre si realmente deberían seguir haciéndolas. No voy a dar ejemplos, pero todos sabemos cuáles son". Se refiere a las secuelas viejunas y mohínas que han sacado últimamente... Pero quizá la espléndida cuarta parte de Indiana le haga cambiar de parecer... No sé. Quizá aún haya cierto resquicio de esperanza...

O al menos lo había. Porque poco tiempo después (ayer, concretamente), nos llegaba una noticia, si cabe mucho más triste y desoladora, que presento con estas imagenes:













Lo que podéis ver es un incendio, logicamente. Pero lo que no se puede ver, pues ha sido completamente consumido por las llamas, es que lo que arde es la mismísima torre del reloj. Presente en toda la trilogía, el decorado del ayuntamiento de Hill Valley, reutilizado para mil y una películas, ha quedado completamente destruido tras un inmenso incendio ocurrido este fin de semana en los Estudios Universal, en Los Ángeles. Además del mítico decorado, también resultaron afectados otros decorados (la reconstrucción de Nueva York, utilizada en "Como Dios", por ejemplo), así como un edificio en el que se guardaban cintas originales de cientos de películas.


Esto es peor que el futuro alternativo de Beef...

Esta zona formaba parte del recorrido de una de las atracciones del parque temático de Universal, justo al lado, en el que te paseaban en un trenecito por estos míticos escenarios, explicando detalles sobre los mismos, al tiempo que sucedían terremotos, inundaciones y otras perrerías preparadas para la ocasión. Aunque el parque no ha sido afectado, estos escenarios ya no podrán ser admirados nunca más...

Y es una pena. No sé si volverán a reconstruirlo... Pero, por cierto, esto me recuerda a cierta escena de Regreso al Futuro en la que una vieja interrumpe a Marty y Jennifer con un panfleto que pone... Mejor no lo cuento, lo pongo:


¡Salven el reloj de la torre!...

Y ya para terminar, y hablando de todo un poco, no sé si finalmente se terminará por hacer la cuarta parte de Regreso al Futuro. Tampoco sé si conseguirán reconstruir la famosa torre del reloj... Pero de lo que sí estoy seguro (a no ser que ocurra un milagro...), es de que este hombre, el Van Basten del cine, no volverá a interpretar al joven MacFly...


"No sé quien era, pero ha dejado su firma..."

miércoles, 14 de mayo de 2008

R4: El Resurgimiento

Muchos habréis escuchado rumores desde hace algunos días. Un ruido constante, cada vez más fuerte. Y con razón. Esos rumores no eran producto de vuestra imaginación. Y hoy, desvelaremos su fuente. El motor del mítico Renault 4 TL (tunned by Diego), vuelve a hacer vibrar las calles de Santiago. Y BloGui-J está aquí para contaros, con todo lujo de detalles, cómo es la nueva cara de nuestro querido "4 latas".

¡¡Rrruuuuummmmm!!

Todo empezaba cuando, el pasado mes de Septiembre de 2007, una serie de circunstancias (que relatábamos aquí) llevó al vehículo al taller, con muy mala pinta... Las consecuencias de aquel accidente las contábamos en esta entrada, en la que veíamos con tristeza el estado en el que había quedado el pequeño bólido rojo...

Pero poco después, un atisbo de esperanza aparecía en el horizonte. Parecía que finalmente, el "4 latas" saldría de su trágico destino. Y lo haría con mejor cara que nunca. A mediados de Febrero, BloGui-J (quién sino) contaba cómo estaban yendo las reparaciones, bastante avanzadas ya. Parecía que pronto podríamos disponer de un vehículo completamente renovado. Pero el tiempo pasó, y parecía que los arreglos se hacían de rogar.

Hasta hace algo más de una semana, cuando el mítico sonido de su motor volvió a mis oídos, unos ocho meses después de la última vez que había rodado con él... Y ya sin más preámbulos, aquí está el resultado de esa espera. Creo que ha merecido la pena...

¡¡Diprichiiiiiiiiii!! (Canción del GT4)

Como se puede apreciar, los cambios son evidentes... Pero mejor lo vemos con más detalle.

La diferencia más clara tras el primer vistazo, incluso respecto al 4L sin la torta encima, es que ahora el coche brilla. Se ha pintado completamente de nuevo, tanto por fuera, como por dentro, como (lo más importante) por debajo, pues se le ha aplicado una capa de pintura negra antióxidante, uno de los mayores problemas anteriormente.

Recordemos que el óxido había corroído gran parte de los bajos, hasta tal punto que en algunas zonas había agujeros a través de los cuales se veía el asfalto... Ahora, ya no más "coche de los Picapiedra", pues los bajos están completamente nuevos, y no hay ni rastro de óxido.

Como tampoco observamos, lógicamente, los antes comunes bollos por toda la carrocería. Ahora ésta apenas presenta anomalías, salvo algún detalle insignificante en los parachoques.

Para terminar con el exterior, destacar también que las llantas han sido pulidas y pintadas, y los neumáticos cambiados. Esto le da al vehículo una cara completamente distinta (las llantas son el espejo del alma del coche).

Quizás el único detalle exterior que gusta menos (además de los comentados detalles mínimos de los parachoques), son las manillas de las puertas, que han sido sustituidas por unas de plástico negro, en lugar de las metálicas cromadas que había antes, pues esas terminaron completamente destrozadas tras el accidente. Pero bueno, esto se puede cambiar más adelante.

Pasemos adentro. Sin duda, lo que más llama la atención nada más abrir la puerta del coche, es la nueva "tapicería" que le han puesto, obsequio del taller... La antigua tapicería estaba ya en las últimas, fruto de más de 23 años de uso, pero quizás se excedieron un poco al ponerle estas nuevas fundas...













Nuevo R4, ahora con Airbag lateral...

Bueno, a ver, tampoco son TAN feas. Quitándole el rollo de "Airbag", y el logotipo tribal (sísí, debajo pone "Racing", sólo le faltaba poner "jañán"), aún son chulas... Vale, todos os habéis fijado en el rollo de burbujas... Eso mejor no lo mencionamos...

Continuando con el interior, hay que indicar que las fotos fueron tomadas nada más salir del taller, y que de ahí salió bastante guarrete, así que veréis que no está tampoco reluciente. Sí más que antes, eso seguro, pero no tanto como podría estarlo.

El cuadro de mandos y el salpicadero son prácticamente idénticos a los anteriores, con la salvedad de que todavía no lleva radio, y las lucecitas del cuadro de mandos son algo distintas. Además, observaréis que el curioso freno de mano (que antes salía de debajo del volante) ya no es como el anterior (alguno recordará que un buen día me quedé con él en la mano cuando lo estaba aparcando...), sino que ha sido sustituido por uno como los de toda la vida, de tirar para arriba con el botoncito. Por cierto, este sí funciona... La mítica palanca de cambios sí que se mantiene, gracias a Dios.

Como ya dije antes, se puede apreciar que el suelo del coche ya no tiene agujeros, y nada de óxido. Además, también le aplicaron el antióxido por dentro. En la imágen el suelo está desnudo. Por encima lleva una capa de goma, más las alfombrillas de siempre.

En el habitáculo principal, por lo demás no hay más variaciones. Bueno, cabe destacar que los limpiaparabrisas ya no hacen el molesto ruido que hacían antes. Nos habíamos acostumbrado a él, y a que la gente se partiese la caja al encenderlos, pero lo cierto es que se agradece que sean más silenciosos...

En cuanto al maletero, si echáis un vistazo a como había quedado antes, veréis un contraste todavía mayor a como está ahora. También aquí se ha pintado la parte del suelo con el antioxidante (más vale de más que de menos), pues era una de las zonas más afectadas por el óxido.

Ya por último, le echamos un rápido vistazo al motor, que comprobamos que está igual que antes, es decir, en perfecto estado. Por supuesto, se han limpiado todas las piezas (aunque se puede ver que aún hay algo de suciedad, fruto del viaje desde el taller, en Orense, hasta casa), y se ha pintado de nuevo su habitáculo, dándole otro punto más de genialidad...

En fin, como habréis apreciado (sobretodo comparando el antes y el después), el trabajo realizado ha sido de orfebrería (como diría el neng), y realmente estamos muy contentos con el resultado. Hay algunos detalles que habrá que ir mejorando, pero la verdad es que, si lo comparamos a cómo había quedado tras el accidente, o incluso a cómo estaba antes del mismo, la diferencia salta a la vista.

Ahora este coche es, como me gusta decir a mí, un verdadero "tuercecuellos", una pieza de colección. Es por ello que no será el coche que use a diario, pues ahora no sólo dispongo de otro, sino que este hay que conservarlo como paño en oro (y viceversa...). Así que, los que recuerden verlo por las calles santiaguesas, no lo verán tan frecuentemente como antes. Ya se sabe, lo bueno si poco, dos veces bueno... Pero eso sí, si lo véis por ahí, saludad...

jueves, 21 de febrero de 2008

Noticias desde el Taller: ¡¡Está Vivo!!

Tras el accidente, el desgraciado R4 estuvo parado en un taller cerca de mi casa durante varios meses, a la espera de poder ser arreglado. Pero el tiempo pasaba y no hacían nada con él ("no vale la pena", decían), así que poco antes de Navidades, decidimos traerlo de vuelta a casa (conduciéndolo por la carretera sin demasiados problemas, pues como ya dije, el coche mecánicamente está perfecto) y buscar otra solución posible...

Durante las vacaciones de Navidad, mi hermano y yo comenzamos a desmontarlo con la idea limpiarlo y ver más de cerca a qué desperfectos nos enfrentábamos, lo cual se pudo ver en el artículo anterior. Desmontamos todo el interior (sillones, cinturones, parte de la tapicería, radio...) a excepción del salpicadero, y en cuanto al exterior sacamos los guardabarros más estropeados, así como los parachoques. Después, limpiamos bien el coche por dentro, que estaba lleno de polvo y tierra (llenamos una caja sólo de mierda...).

El coche ya estaba preparado entonces para... Pues la verdad es que no sabíamos muy bien para qué, porque nosotros no teníamos ni las herramientas ni todos (algunos sí...) los conocimientos necesarios para poder hacer todas aquellas reparaciones de una forma fiable. El caso es que el coche estaba listo para ser arreglado. Y entonces se terminaron las vacaciones de Navidad, y los trabajos quedaron medio abandonados.

Fue entonces cuando encontramos una posible solución a nuestros problemas. Un taller de algún lugar de la provincia de Orense estaba dispuesto a "meter mano" en el asunto, por un módico precio. Así que sin dudarlo, mandamos el coche para allá, y a ver lo que pasaba...

Desde entonces ha pasado algo más de un mes y el coche continúa en ese taller. Fue el pasado fin de semana cuando me acerqué hasta el lugar donde estaban reconstruyendo mi querido vehículo. Allí pude realizar algunas fotos con mi teléfono (la calidad, por tanto, no es excelente), para mostraros en exclusiva cómo está yendo la operación.

Os sorprenderá ver en esta primera foto no uno, sino dos Renault 4 juntos. El motivo es que, como comentaba en el anterior artículo, la carrocería de mi bólido estaba tan estropeada que salía mejor adquirir una "nueva" que reparar la antigua... Pero claro, este coche no se fabrica desde hace más de 20 años, así que la dificultad se hallaba precisamente en encontrar una carrocería que se encontrase en buen estado.

Y ¡bingo! Encontramos una en perfectas condiciones. Y lo cierto es que la carrocería que encontramos tiene algo de mágico. Las únicas piezas de las que carecía eran la puerta del maletero, el capó, los cristales, y por supuesto, el motor... Y precisamente estas eran las piezas que mi 4L conservaba en perfecto estado. Es como si el destino los hubiera unido, como si estuviesen hechos el uno para el otro ("¡FUSIÓN!" como dirían en DragonBall...).

Para mi sorpresa y satisfacción, los trabajos estaban bastante más avanzados de lo que pensaba, y no sólo eso, sino que el mecánico hablaba de que el coche podría estar listo en una o dos semanas...










En estas dos imágenes, podemos ver a un lado lo que queda de la antigua carrocería (el capó, apoyado en el techo, será aprovechado en la nueva carrocería), polvorienta y deformada; y al otro la "nueva", con el motor ya colocado en su espacio, que ha sido repintado (rojo, por supuesto) y brilla como si fuera realmente nuevo.

Como se puede apreciar, el trabajo está bastante avanzado. Tan sólo queda pintar el resto del coche (también rojo, claro), y cambiar el tapizado de los asientos, que aunque está en mejor estado que los que tenía antes, está bastante desgastado. Además, faltan otros detalles de menor importancia, como cambiar las cerraduras (recordemos que la llave estaba partida a la mitad... La otra mitad estaba dentro del contacto...). En esta foto del interior (un poco borrosa) se ve que es casi igual al que tenía originalmente, salvo el tapizado de los asientos, que como digo, se va a cambiar.

De lo que no estoy seguro es de si el interior también lo pintarán, aunque supongo que sí, porque sino quedará un poco extraño (aunque original), pues la puerta del maletero es roja... Esos detalles los revelaremos en BloGui-J, como no, cuando definitivamente tengamos el coche restaurado en posesión.









Y por último, otras dos fotos en los que se ve el motor más de cerca, con ese brillo cegador; y el detalle de la puerta del maletero, colocada en la nueva carrocería, con las ya conocidas pegatinas del toro y de la "B" de Bélgica, que echaremos de menos porque desaparecerán cuando se vuelva a pintar (ya pondremos otras más molonas).

Y eso es todo desde el taller. Como véis, la cosa promete. En BloGui-J estamos que no defecamos de la emoción por volver a poner las manos en el enorme volante y en el cambio de marchas único del insaciable "cuatro latas". Pronto volveremos para anunciar su inminente regreso.

lunes, 18 de febrero de 2008

Noticias desde el Taller: Primeras Impresiones

Han pasado ya unos 5 meses desde aquel fatídico 14 de Septiembre de 2007, en el que un despiste me llevó a tener un aparatoso accidente con mi querido R-4 (lo contaba aquí), que quedó bastante perjudicado tras el suceso... Entonces os avanzaba que haría todo lo que estuviese en mi mano para recuperar esa joya con ruedas, a la que mucha gente, además de un servidor, le ha cogido mucho cariño.


Sabíamos que no iba a ser tarea fácil, pues no sólo había que reparar los destrozos del accidente, sino que además también sería necesario deshacerse de todo el óxido que el coche había acumulado durante sus 23 años de existencia (a pesar de haber dormido siempre en un garaje), y que había corroído de forma alarmante la carrocería, sobretodo en los bajos. No era la primera vez que teníamos que reparar un agujero en el suelo del coche a través del cual se veía la carretera... Pero lo cierto es que, al comenzar a desmontarlo, vimos que aquello parecía un queso gruyere...

Ya hace un tiempo que quería escribir un artículo comentando mis primeras impresiones mientras desmontaba el coche con mi hermano, y poner aquí algunas fotillos. Hoy sólo pondré esas primeras fotos, pero en el siguiente artículo también colgaré otras de hace tan sólo unos días, en el que ya podemos apreciar un gran avance en los trabajos, que hacen esperar que el pequeño "bolido rojo" estará en las calles santiaguesas mucho antes de lo que hubieramos imaginado.

Para empezar, recordemos, con la ayuda de las primeras fotos, el recuento de daños que mencionaba en el post de Septiembre. ATENCIÓN: Las siguientes imágenes podrían herir vuestra sensibilidad (al menos han herido la mía...).

- Lateral derecho.


















Como recordaréis, la salida de la carretera había provocado que el coche volcase sobre su lateral derecho. En las dos imágenes superiores se puede apreciar el lateral izquierdo, prácticamente intacto (aunque lleno de polvo, eso sí); y el lateral derecho, bastante perjudicado. Se pueden apreciar los daños en la carrocería (con abolladuras por todas partes, incluído el techo) y el faro trasero, además de los embellecedores de las dos ruedas, las manillas de las puertas y la tapa del depósito.


















Aquí se pueden ver con más detalle los daños de la parte trasera y los de la parte delantera. En la primera imagen, se puede ver la gravedad del golpe en el techo. También se ve cómo el golpe deformó la estructura de esa parte de la carrocería, de tal forma que impide cerrar correctamente la puerta trasera. La puerta del maletero sí se cierra, aunque con dificultad. A pesar de todo, como se ve, ningún cristal ha sufrido daños.
En la segunda, vemos que los daños fueron provocados por el roce de la carrocería contra el asfalto. La manilla de la puerta delantera quedó inservible (la puerta no se podía abrir desde fuera).

- Frontal.













Aquí vemos el frontal, que también resultó dañado en el accidente. El parachoques se hundió, de tal forma que tocaba con la rueda derecha (de hecho la desyantó, aunque aquí ya estaba arreglada), y llegó también a deformar la zona de sujeción del capó, de tal forma que este también tiene dificultades para cerrarse completamente. A pesar de ello, el capó es una de las pocas piezas de la carrocería, junto con la puerta del maletero, que está intacta de aboyaduras.

- Algunos detalles.













En esta otra imagen (izquierda) se puede comprobar lo fácil que es desmontar un Renault 4. Con un simple destornillardor y una llave de tuercas (herramientas incluídas en el coche), se puede desmontar prácticamente todo el vehículo. Aquí asistimos a la extracción de la aleta trasera derecha, tras la cual se esconde el tubo de entrada del depósito de gasolina... El color original de toda esa zona era rojo, como el resto de la carrocería, pero los años la han coloreado de un gris polvoroso...

En la foto de la derecha, el cerebro de la bestia. Intacto y en perfecto funcionamiento tras el incidente (aunque también le hace falta una mano de limpieza). Por algo el Renault 4 es considerado uno de los coches más resistentes mecánicamente que se ha fabricado nunca.

Pero como decíamos al principio, el principal problema no eran los desperfectos ocasionados por el accidente y posterior volcado del vehículo. En esta otra imagen, de la parte interior del guardabarros trasero, se observa el alto grado de oxidación. Si nos fijamos, veremos que, debido a dicha oxidación y con la ayuda del golpe, el guardabarros se ha roto en donde se une al resto de la carrocería, de tal forma que podemos incluso meter la mano por el agujero y tocar la rueda... El resto de la carrocería, en su parte inferior, no está mucho mejor...

En el momento de su fabricación, decidieron dotar al R4 de una especie de moqueta asilante que recubriese todo el suelo del vehículo por debajo de las alfombrillas y de la capa de goma que va debajo de estas. De este modo, aislarían la carrocería de la humedad que pudiesen provocar unos zapatos mojados en un día de lluvia... Pero con el tiempo, esta solución terminó empeorando el problema que trataba de solucionar, pues la moqueta aislante, con el desgaste, pasó a acumular la humedad que tenía que haber aislado, de tal forma que la carrocería estaba ahora expuesta a la humedad constantemente.

Es así como, tras muchos años, la carrocería se fue oxidando en la zona donde los pasajeros colocan los pies en el vehículo (foto izquierda). Cuando retiramos la moqueta, ésta estaba completamente mojada en algunas partes. Así que ahora toda esa zona está tan oxidada que en muchos puntos se puede ver la carretera sin dificultad.

Así pues, el principal problema que hay que resolver es el de la oxidación. Reparar los daños externos de la carrocería sería lo segundo. Y para finalizar, habría que volver a pintar toda el coche, no sin antes darle un buen tratamiento antióxido...

lunes, 17 de septiembre de 2007

Seguimos en pie... A pesar de todo...

Todo empezó como una calmada jornada de esparcimiento...

De esta guisa acabó el flamante Renault 4, protagonista de tantos y tantos cortos de Grupo1984 (muchos sin estrenar aún...) entre otras innumerables hazañas. En él viajaba uno de los redactores de BloGui-J, que salió ileso milagrosamente, y pudo tomar esta fotografía posteriormente, con su teléfono móvil.

Los hechos ocurrieron durante la mañana del pasado viernes, 14 de Septiembre, cuando el protagonista volvía de una noche de esparcimiento... A pesar de lo lejos que estaban ya las copas tomadas a inicios de la noche, lo cierto es que el desgraciado redactor llevaba más de 24 horas sin dormir, pues se había despertado a las 5 de la madrugada del día anterior para coger un avión desde Barcelona a Santiago de Compostela. De dicha ciudad volvía, y se dirigía a su hogar, que ya estaba cerca en el momento del accidente.

El listado de daños del vehículo tras el accidente es el siguiente:

- Semivolcado sobre el lateral derecho (puerta del copiloto) con las resultantes abolladuras en ese lado, así como en los embellecedores de las ruedas, las manillas de las puertas, la tapa del depósito, y parte del lado derecho del techo. Ninguna de las ventanillas ha resultado dañada.
- Parachoques delantero ligeramente estropeado y echado hacia dentro.
- Luces delanteras y posteriores derechas rotas.
- Rueda delantera izquierda pinchada/desllantada.
- El estado del motor parecía correcto tras el accidente, pues arrancaba con normalidad.

Todavía no se han podido clarificar como ocurrieron los hechos con exactitud. El accidente se produjo presumiblemente debido a una salida de la carretera, en una curva pobremente peraltada. La carretera circula por una zona deshabitada, por lo que no hay demasiada circulación, así que no hubo peligro de colisión con otros vehículos. De momento sólo podemos decir cómo quedó el coche tras el aparatoso accidente, pero del proceso que le llevó a quedar en esa posición sólo se pueden hacer suposiciones. La nuestra se explica en el siguiente gráfico...

1. 7:15 a.m. - El R4 se dirige raudo y veloz desde Santiago hacia Bugallido. Tan sólo le restan un par de kilómetros para descansar tranquilamente en su garage.
2. El despiste del piloto, provocados por diversas circunstancias (sueño, comodidad de los asientos, etc.), hizo que no evitase a tiempo un profundo vache, situado en la parte interior de la fatídica curva derecha, el cual pudo ser el responsable de la pérdida de control posterior.
3. Tras un par de volantazos tratando de domar el coche, éste se precipitó directamente contra la cuneta, en la cual impactó con la esquina izquierda del parachoques delantero, que al doblarse hacia atrás probablemente impactó con la rueda del mismo lado, la cual se desllantó al instante.
4. Con el coche ya fuera de control y siguiendo la inercia del giro más el impacto, el vehículo regresó a la carretera, momento en el cual, al contactar de nuevo los neumáticos con el asfalto y recuperar adherencia, el coche realizó un giro de 180 grados en sentido contrario a las agujas del reloj (lo que explica que el morro del coche mirase hacia el lado contrario al que se dirigía), lo que a su vez provocó una pérdida de estabilidad y el posterior vuelco del coche sobre su lado derecho.

A día de hoy, todavía seguimos a la espera para saber si hay daños más graves que los citados, o si éstos podrán ser reparados sin problemas. Desde BloGui-J somos cautos, pero seguimos con la esperanza de que todo sea arreglable, y podamos volver a ver al flamante R-4TL rodando por las calles de Santiago en breve. Os mantendremos informados. Muchas gracias por el apoyo en estos días tan duros.